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Sexo con penetración total a través del conducto de la uretra

 Se puede tener sexo a través del conducto de la uretra? Definitivamente que sí. Y me baso  en mi propia experiencia con una mujer.
 Aunque pareciera imposible, la realidad es que los tubos o conductos del cuerpo humano -así como también en los más de los animales- son muy flexibles y expandibles, lo que les permite que puedan entrar o salir de ellos cuerpos que tienen un diámetro muchas veces mayor al estado natural en el que descansan. Por ejemplo, cuando miramos lo pequeño que es el orificio de entrada de la vagina de una gata, pensamos que seria imposible que pudiera ser penetrada por el pene de un perro que, incluso, carece de la manos y de imaginación o manejos con los que pudiera ayudarse para lograrlo. Sin embargo, se han dado muchos casos de perros de raza pequeña que han logrado penetrar a gatas con las que han estado conviviendo en la misma casa, quedándose ambos pegados por sus genitales y sin que la gata mostrara signos de estar adolorida.
 Empecemos por hablar de mi propia experiencia sexual con una mujer con la que yo tenía sexo con penetración total a través de su uretra. Hablemos primero un poco de ella y después hablemos de la manera en que nos conocimos. Ella era una mujer solitaria que tenía ciertos problemas mentales. Cuando la conocí, ella nunca antes había vivido con un hombre. Y tenía sueños frustrados de no haber sido una artista. Entre sus entretenimientos estaba el de pintar. Y había pintado unos cuantos cuadros, casi todos ellos en la que aparecían mujeres defecando. Se trataba de una mujer que le tenía mucho miedo a las agujas, sobre todo si esas agujas fueran a ser usadas en su boca para algún trabajo que ella necesitara de perforación o extracción de un diente. Pero además de eso, ella le había tenido un gran temor a la penetración de un pene y seguramente -aunque no me lo dijo explícitamente- mucho más posiblemente le tendría temor a parir. Esa es una situación que usualmente lleva a muchas mujeres a terminar en relaciones sexuales con otra mujer; o sea, terminan viviendo una vida de lesbiana. Sin embargo esta mujer se mantuvo viviendo sola, aunque ya estaba teniendo una relación con un hombre muy mayor, y del que ella se jactaba de la muchas veces que lo había hecho eyacular en su boca (ella siempre se tragaba el semen pues, decía que no tenía sentido bombearlo para escupirlo). Esa mujer me cuenta que un día - y ya después de los cuarenta años de edad- ella decidió que tenía que por fin decidirse a estar con un hombre como debe ser. Y decidió valerse de un indigente que vivía en las calles ...para que él se encargara de eso. Más, aparentemente, aunque no me lo dijera exactamente así, lo más probable es que ella nunca se atrevió a abrir las piernas para que él la pudiera penetrar por la vagina. Lo que dió lugar a que el hombre  empujara violentamente y se abriera espacio a través del único orificio con el que su pene  tenía contacto directo. O sea, el orificio de la uretra y por ahí la penetró. Y por qué digo esto? Bueno, lo digo porque de acuerdo a ella, la penetración le produjo una gran hemorragia ...que no se podía controlar. Y el hombre al ver eso se asustó y se fue por la gran cantidad de sangre que estaba derramando, dejándola sola con el problema; una hemorragia que no tendría sentido que se le hubiera producido a causa de algún corte  en la entrada de su vagina, sino que el corte tuvo que haber sido en un lugar mucho más estrecho y que no fue precisamente en su ano. El asunto es que yo conocí a esa mujer. Y cuando fuimos a tener relaciones sexuales, ella me dijo que ella tenía el orificio arriba, que no lo buscara abajo, porque ella lo tenía arriba ...que ella era diferente a otras mujeres. Lo que a mí me pareció raro, pero en verdad no me importó siempre que yo pudiera introducirla. Y, efectivamente, aún con sus piernas muy cerradas, yo la penetraba fácilmente a pesar de que ella era una mujer un poco obesa. De hecho cuando nosotros teníamos sexo, ella nunca abría las piernas. Y me resultaba muy fácil penetrarla por donde ella decía que tenía el orificio. Y lo introducía  completamente sin ningún esfuerzo (obviamente que cuando yo eyaculaba lo hacía dentro de su vejiga). Incluso ella siempre me resultó más fácil de penetrar que a una mujer en mis relaciones sexuales "normales" con ellas. Si me extrañó que una ocasión ella me dijera que me esperara un momento porque se orinaba,  lo que me pareció rarísimo porque normalmente cuando se tiene sexo uno no piensa en orinar.  Sin embargo ella se levantó, fue a orinar y regresó y  continuamos. El asunto es que cuando teníamos sexo usualmente ella se iba moviendo y tirando la mitad del cuerpo fuera de la cama y hacia el piso, y entonces se empezaba a golpear la cabeza, y la cara mientras la tenía penetrada. Y quedaba como que exhausta después de haber tenido sexo conmigo. Pues así continuó nuestra relación sin que ella nunca me dejara ver su vagina. Varias veces le pedí que abriera las piernas ...que yo quería ver "ahí" y ella se negaba y me decía que no ...que era muy feo. El asunto es que siempre se negó ...nunca me abrió las piernas ...nunca pude ver lo que había allá abajo. En cuanto  a si se trataba de una mujer o de un transgénero, definitivamente era una mujer, o sea, no había nada de ella de transgénero,  ni de que hubiera tenido una operación y le hubieran puesto ahí un orificio ...nada de eso; eso no existía. De hecho ella tenía  menstruación. Sin embargo  uno o dos días después de haberme dejado saber que tenía el periodo, me dijo que podíamos tener sexo porque ya ella estaba limpia, lo que me pareció extraño pues normalmente eso es algo que dura más o menos una semana. O sea,  ella sí menstruaba,  pero por donde yo la penetraba no era por donde ella menstruaba sino que por la Uretra.  Otra cosa que yo había notado era que cuando ella orinaba, lo hacia sin ese silbido clásico que se escucha cuando las mujeres orinan ...que es causado por el orine que sale a presión. Más el de ella salía como el que sale por una cañería rota ...con muy poca presión, sin hacer ruido o silbido, y mojando su vulva por cuanto no salía como un disparo directo como es lo normal cuando una mujer está orinando. En fin yo nunca me hubiera figurado que yo estaba teniendo sexo con ella a través de la uretra. Luego sus locuras me resultaban cada vez más desagradables. Cuando se mudó conmigo había traído un perro que ya estaba ciego de viejo. Yo le pedía que lo sacrificara y ella no quería. En fin, una serie de rarezas que me llevaron a pedirle que se fuera. Y justamente antes de irse, ella me dijo que ella tenía un secreto que no iba a decirme. A lo que yo le dije que si no me lo iba a decir, para qué entonces me lo dejó saber. Ella me dijo que era un secreto acerca de la forma en que teníamos o hacíamos el sexo, pero yo nunca indagué o le insistí por cuanto ni tenía idea de qué podía tratarse. Ya ella había empacado para irse y así lo hizo y nunca más he sabido de ella. Entonces unos cuantos años después en Facebook alguien escribió que las hienas manchadas no tienen vagina, sino que lo que tienen es como un pene ...algo parecido a un pene o a un largo clítoris por donde ellas tienen sexo, orinan y paren. No tengo la menor idea de cómo la hembra o el macho hacen para conseguir la penetración por cuanto es como que un pene entrara dentro de otro pene. Hasta ahora no he visto ningún video o documental de una hembra con un macho que estén acoplados, así que no sé realmente como eso se produce.  Lo que sí es un hecho es que por ahí ella queda preñada y luego pare. Entonces me acordé de mi experiencia con aquella mujer que nunca quiso abrir sus piernas para que yo le viera su vagina. También me empecé a acordar que cuando yo le extraía el pene, normalmente estaba mojado de orina y olía a orina además de otros líquidos vaginales, por lo que me empecé a hacer preguntas ...hasta que llegué a la conclusión que así como de la misma manera que las hienas manchadas tienen sexo a través de la uretra, de la misma manera esa mujer había estado teniendo sexo conmigo a través de la uretra. Y ese fue el secreto que nunca me dijo. Llegué a esa conclusión basado en todo el análisis que había hecho. Ella tenía una muela en muy mal estado que olía horriblemente, y esa fue una de las causas por la que yo no podía seguir con ella. Tenía un olor horrible y entonces se hacías enjuagues con Listerine para disminuir la peste que tenía en la boca y el listerine le tenía la boca quemada con llagas. Pero no hubo manera de que yo pudiera convencerla de que fuera a un dentista y se sacará esa muela debido al miedo que le temía a los pinchazos de las agujas. Bueno pues de la misma manera seguramente sucedió con su primera experiencia con un hombre: no abrió las piernas y él tipo empujó y empujó y por donde encontró un espacio fue precisamente por el orificio de la uretra y por ahí le introdujo el pene; de ahí que tuviera un derrame incontrolable, perdiendo mucha sangre. Luego todo parece indicar que sabiendo ella que por ahí había perdido la "virginidad", de alguna manera le gustó la penetración a través de la uretra y prefirió seguir usando el orificio de la uretra en vez el orificio de la vagina (cabe la posibilidad de que ella nunca haya sido penetrada por el conducto vaginal), por donde seguramente sí la podrían preñar y entonces se iba a tener que enfrentar al terror de tener que parir, porque si ella le tenía miedo a la penetración y le tenía miedo a las agujas, pues a parir más miedo le tendría, fuera por cesárea o de la manera de fuera. De  todas formas en el hospital le iban a meter agujas para anestesiar su cuerpo. Y ella iba a negarse; de ahí que ella decidiera seguir teniendo sexo a través de la ureta por cuanto era un sexo seguro -en el sentido de que por ahí no quedaría preñada-, además de que lo disfrutaba intensamente.
 Otra cosa que pude notar es que ella nunca tuvo problemas de incontinencia urinaria. O sea, que el hecho que ella tuviera sexo con penetración total a través del orificio de la uretra no le impidió que pudiera retener el orine.
  Basado en mi experiencia sexual con esa mujer y en los análisis que he hecho, llego a la conclusión de que sí es posible tener un sexo seguro con una mujer a través del conducto de la uretra, especialmente si poco a poco lo fueran expandiendo, comenzando con penetraciones de penes pequeños. O sea, con penes de adolecentes o de pre adolescentes.
 Esta historia también me hizo recordar de un comentario que había hecho una persona sobre una mujer que fue su amiga y a la que le perduró una cistitis por más de dos semanas después de haber estado con un tipo. Tiempo después yo también tuve relaciones sexuales con esa mujer en una oportunidad, pero ella nunca me permitió que yo la penetrara. Se trataba de una mujer de más de 60 años que había vivido toda su vida con otras mujeres y la obviamente le tenía temor a la penetración. Quizás a ella también le sucedió lo mismo: no abrió las piernas por temor a la penetración y el tipo la penetró por la uretra y de ahí la cistitis que le duró tanto tiempo.

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